• 12 de mayo de 2010
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Desayuno Criollo Pro Capilla

Los voluntarios de Puntos Corazón ayudaron bastante, especialemente el servicio de las mesas

El primer de mayo, tuvo lugar en nues­tra casa de Gua­yabo el primer «desa­yuno crio­llo pro capi­lla». Esta nueva expe­rien­cia fue exi­tosa ¡gra­cias a Dios y a nues­tros amigos!

La meta era impor­tan­tí­sima: la futura capi­lla. Así que desde el inicio los ánge­les y San José fueron soli­ci­ta­dos para encon­trar bien­h­e­cho­res y apoyos. La bús­queda nos per­mi­tió cono­cer a nuevas per­so­nas y fue oca­sión de difun­dir nues­tro carisma. Pen­sá­ba­mos haber encon­trado el prin­ci­pal ingre­diente, ¡el chan­cho!, cuando dos días antes, nos falló el donante. ¡Pá­nico! Pero el Señor se com­pa­de­ció ¡y nos fueron rega­la­dos panes, café y tama­les! Otro paso impor­tante fue para las invi­ta­cio­nes: una oca­sión para volver a encon­trar a «viejos» amigos y para pro­fun­di­zar nuevas amis­ta­des.

Des­pués de bas­tante «com­ba­tes», angus­tias, esfuer­zos de cada una, ¡llegó el día D! Muchos volun­ta­rios nos apo­ya­ron dán­dose sin contar para que todo sea listo y lindo a las 8 de la mañana y que nues­tros cien invi­ta­dos no falten de nada. Se suce­die­ron desde las 8 am hasta las 2 pm y pudie­ron apro­ve­char los exce­len­tes chi­cha­rro­nes y tama­les. Fue tam­bién la oca­sión de ver audio­vi­sua­les sobre la misión Puntos Cora­zón y des­cu­brir los planos de la futura capi­lla. La ani­ma­ción musi­cal no faltó y tuvi­mos la ale­gría de ver lindas mari­ne­ras nor­te­ñas inter­pre­ta­das por dos niños de Pacha­ca­mac.

Gra­cias por su cola­bo­ra­ción. Gra­cias a San José por su apoyo. ¡La capi­lla está en buen camino!

Hna Gabriela

Las mesas están listas, esperando a los invitados Una amiga del pueblo cocina el chancho ¡Hermana Petronila se agita en la cocina! Unas gigantografías de presentación de nuestra misión ¡Provecho! Una oportunidad de encuentro con «viejos» amigos Presentación del proyecto de construcción de la capilla Venta de ladrios para ayudar a levantar las paredes de la capilla
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