• 12 de abril de 2014
es

«El Señor me sostuvo en sus manos»

Misa de nuestro aniversario

por Mayte, misio­nera en Fili­pi­nas

Como algu­nos de uste­des ya saben, hace poco cele­bra­mos los 20 años de pre­sen­cia en Fili­pi­nas y como es obvio, esto mere­cía una cele­bra­ción espe­cial.

Este fue un súper pro­yecto: acoger cerca de 600 invi­ta­dos pro­ve­yén­do­les trans­porte y ali­men­ta­ción; y es que, deseá­ba­mos ofre­cer a nues­tros amigos un día espe­cial, fuera de su rea­li­dad coti­diana (muchos pasan sus días en medio de la basura, no sólo los adul­tos sino tam­bién los niños).

¡Y la ayuda no se hizo espe­rar! Muchos amigos al ente­rarse de nues­tras difi­cul­ta­des bus­ca­ron la forma de apo­yar­nos. Por ejem­plo, Anto­nieta y toda su fami­lia nos ayu­da­ron un montón. Ella real­mente no entiende qué fue lo que pasó, ya que dice que toda la noche no pudo dormir pen­sando en cómo nos ayu­da­ría; así, al día siguiente con una súper deter­mi­na­ción fue a pedir ayuda a una amiga suya.

Lo curioso es que ella nunca había pedido nada para ella o su fami­lia porque es muy tímida, ella no se explica cómo es que tuvo valor y no se ha can­sado de repe­tir­nos que tuvo que ser Jesu­cristo quien deseaba que nues­tro pro­yecto se hiciera rea­li­dad, porque de otro modo nunca habría hecho lo que hizo. Con su ayuda con­se­gui­mos la mitad de lo que se nece­si­taba, el resto de dinero lo con­se­gui­mos de forma más o menos pare­cida. ¡ Cada visita, cada encuen­tro fue espe­cial, no dejó de tener un fruto!


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