• 12 de mayo de 2012
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Fioretti del mundo: «El arte de educar»

Los jóvenes de Carlos de Foudauld en Vieux Moulin, abril 2012

de Alex D., Vieux-Moulin (Fra­n­­cia)

El fin de semana del 1ro de abril en nue­s­­tra región de Pica­r­­día fuimos nue­­va­­mente tes­­ti­­gos de her­­mo­­sos gestos de huma­­ni­­dad. Como es cos­­tu­m­­bre desde hace ya 4 años, nue­s­­tro amigo Silvio, res­­po­n­­sa­­ble del movi­­miento Comu­­nión y Libe­­ra­­ción en Fra­n­­cia, viene a nue­s­­tra casa con unos cua­­renta jóve­­nes del secu­n­­da­­rio de París “Ca­r­­los de Fou­­cauld”. Algu­­nos pro­­fe­­so­­res lo aco­m­­pa­­ñan fiel y gra­­tui­­ta­­mente, sacri­­fi­­cando su fin de semana fami­­liar y de des­­canso por estos alu­m­­nos que tanto aman.

Más que un tiempo de revi­­sión esco­­lar estos dos días son un taller edu­­ca­­tivo donde la ami­s­­tad está en el centro.
Además de los largos tie­m­­pos de estu­­dios donde cada alumno puede tra­­ba­­jar a su ritmo, en sile­n­­cio o en peque­­ños grupos, solo o con un pro­­fe­­sor, las pro­­po­­si­­cio­­nes son múl­­ti­­ples para que estos jóve­­nes muy mar­­ca­­dos por la vida prue­­ben y gusten la “carne” de la rea­­li­­dad al máximo: una «noche-juegos» donde cada uno se vuelve a des­­cu­­brir niño, un canto en tamil (idioma de India) apre­n­­dido y repe­­tido en coro a cada comida, un par­­tido de fútbol muy dis­pu­­tado donde pro­­fe­­so­­res y alu­m­­nos no dudan en atre­­verse a gestos «a lo “Messi», con­­fi­­de­n­­cias lavando los platos, algu­­nas melo­­días de gui­­ta­­rra… En fin, mome­n­­tos de gracia com­­pa­r­­ti­­dos juntos donde vimos ojos mara­­vi­­lla­­dos al des­­cu­­brir la posi­­bi­­li­­dad y lo bueno de ver­­da­­de­­ras rela­­cio­­nes.

La atra­c­­ción pri­n­­ci­­pal del fin de semana que­­dará segu­­ra­­mente la noche pelí­­cula pro­­puesta por uno de los pro­­fe­­so­­res: “Esta noche les pro­­pongo una pelí­­cula en blanco y negro: «La vida es bella», de Franck Capra. Tal vez, no tienen la cos­­tu­m­­bre de mirar este tipo de pelí­­cu­­las. Lo sé bien. Pero les pido acoger esta pro­­po­­si­­ción y hacerme con­­fianza. Esta pelí­­cula fue rea­­li­­zada justo des­­pués de la segunda guerra mun­­dial mie­n­­tras que el mundo des­­cu­­bría el horror de los campos de con­­ce­n­­tra­­ción. En un mundo dese­s­­pe­­rado y desa­­ni­­mado, he aquí que brota un himno a la espe­­ranza. ¡La vida es bella!” ¡Qué auda­­cia!

Fue bueno con­­te­m­­plar estos pro­­fe­­so­­res apa­­sio­­na­­dos por el des­­tino de los que les fueron con­­fia­­dos. Más que tran­s­­mi­­tir cono­­ci­­mie­n­­tos, se atre­­ven a tran­s­­mi­­tir la vida. ¡Fe­­li­­ces mae­s­­tros!


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