Puntos Corazón Perú
Puntos Corazón Perú
La casa de las hermanas
Portada del sitio

Guayabo (Pachacámac)

Casa María, Refugio de los Pecadores

Fundación: 1999 en Lima, 2006 en Guayabo
Comunidad: Hna Eleonor, Hna María Emanuel, Hna Petronila, Hna Gabriela, Hna Albana, Adela

Misión y Apos­to­la­dos:

La casa quiere ser la casa de fami­lia del movi­miento Pun­tos Cora­zón en Perú. Los misio­ne­ros vie­nen a des­can­sar, la fra­ter­ni­dad Maxi­mi­li­ano Kolbe y los ex-misio­ne­ros perua­nos se encuen­tran allí regu­lar­mente. Los Pun­tos Cora­zón vie­nen tam­bién con ami­gos de sus barrios y orga­ni­zan cam­pa­men­tos memo­ra­bles para los niños.
Algu­nas her­ma­nas acom­pa­ñan a los misio­ne­ros en su misión en los Pun­tos Cora­zón y tra­ba­jan al ser­vi­cio de la Obra: admi­nis­tra­ción, difu­sión, for­ma­ción de los futu­ros misio­ne­ros perua­nos, etc.

En los pue­blos veci­nos, las her­ma­nas tra­ba­jan en la pas­to­ral con los niños y los jóve­nes, y acom­pa­ñan a todos los que se pre­pa­ran a los sacra­men­tos. Visi­tan tam­bién a sus veci­nos, lle­van la comu­nión a los enfer­mos y rezan el rosa­rio en las fami­lias.
Las her­ma­nas tam­bién están pre­sen­tes al lado de los enfer­mos de tubercu­losis del hos­pi­tal Dos de Mayo de Lima, así como en la cape­lla­nía de la uni­ver­si­dad Ricardo Palma con los estu­dian­tes.

Las her­ma­nas desean vol­ver el Ros­tro de Cristo siem­pre más cer­cano a cada uno, e invi­tar­les a entrar en inti­mi­dad con Él; y tanto así cele­brando los cum­plea­ños, visi­tando a sus ami­gos, en los miles de encuen­tros coti­dia­nos, como en los reti­ros y reu­nio­nes de cate­que­sis.

La casa está situada volun­ta­ria­mente en una zona tran­quila en la cual es agra­da­ble reti­rarse. Las her­ma­nas aman aco­ger allí a los que desean tomar un tiempo de silen­cio y bus­car a Dios. Orga­ni­zan jor­na­das y reti­ros para los niños, los jóve­nes, para las madres de fami­lia… Cada uno puede tam­bién venir, según su deseo, para com­par­tir la vida de la comu­ni­dad de manera fami­liar o para vivir una expe­rien­cia de sole­dad. A menudo, ami­gos con pocos medios finan­cie­ros pue­den tam­bién apro­ve­char de hos­pi­ta­li­dad.

Volver
•  Menciones legales •  Mapa del sitio •