Después de una primera misión con Puntos Corazón, algunos misioneros pidieron vivir esta misión apostólica en el celibato como miembros permanentes.
Su compromiso comporta las promesas privadas de pobreza, castidad y obediencia.
Los permanentes están al servicio del movimiento Puntos Corazón y por su compromiso encarnan la alianza de Cristo con los que sufren más.

Hoy día son alrededor de 40 miembros permanentes de varias nacionalidades. Vienen de Francia, Suiza, India, Argentina, Brasil y Colombia y viven su misión Puntos Corazón en la mayoría de los países en que el movimiento está presente.
