• 2 de marzo de 2012
es

Misa de envío misiones 2012

Mayte, María Laura y María Victoria

El 05 de febrero la fami­lia Puntos Cora­zón estuvo pre­sente en la misa de envìo por la misión de Marìa Laura,Marìa Vic­to­ria y Mayte.

Una vez que se dio el quinto fin de semana de for­ma­ción ya está­ba­mos listas para el siguiente paso «La par­tida». Bueno hay un momento súper espe­cial justo antes de enrum­bar­nos a nues­tros res­pec­ti­vos des­ti­nos y es «La misa de envío» -si bien es cierto mis com­pa­ñe­ras salían en febrero y yo en mayo pero aún así deci­di­mos hacer la misa juntas.

Esta fue una bonita expe­rien­cia desde la pre­pa­ra­ción hasta el mismo día de la cele­bra­ción, nos preo­cu­pa­mos de todos los deta­lles entre ellos la bús­queda de la Parro­quia en este caso Mayra (María Vic­to­ria) nos pro­puso la Parro­quia Santa María Mag­da­lena que queda en Pueblo Libre, nos pare­ció muy bien ya que era su parro­quia y era repre­sen­ta­tiva para ella. El día de la cele­bra­ción nos acom­pa­ña­ron muchas per­so­nas que­ri­das entre ellos la fami­lia, amigos, padri­nos y futu­ros padri­nos, los miem­bros de la Fra­ter­ni­dad San Maxi­mi­li­ano Kolbe, las her­ma­nas Ser­vi­do­ras de la Pre­sen­cia de Dios, los misio­ne­ros y ex misio­ne­ros, muchas pero muchas per­so­nas.

La misa fue muy emo­tiva, las lec­tu­ras y la pre­dica total­mente pre­ci­sas, entre las lec­tu­ras esta me con­mo­vió más «...Y ¡ay de mí si no pre­di­cara el Evan­ge­lio!» (1 Corin­tios 9: 16), y claro justo Pablo expli­caba cómo es que él estaba viviendo su misión que pronto sería la nues­tra; el momento de los com­pro­mi­sos fue bonito Entrega de los rosariosher­mana Eleo­nor y noso­tras pasa­mos al frente, uno a uno se fueron men­cio­nando los com­pro­mi­sos y las tres a viva voz res­pon­día­mos «Si con la ayuda de Dios» y es que en verdad la vamos a nece­si­tar; como uno de los últi­mos momen­tos de rodi­llas reci­bi­mos la ben­di­ción del padre y nos hizo la entrega de nues­tros res­pec­ti­vos rosa­rios como sím­bolo de nues­tra misión.

Para fina­li­zar esta her­mosa noche pasa­mos a la salita de recep­cio­nes de la parro­quia y allí se hizo un pequeño com­par­tir y una difu­sión de Puntos Cora­zón; Nathan, Ingrid y Hugo dieron sus tes­ti­mo­nios. Mucha gente nos saludó y feli­citó creo que incluso esta­ban más emo­cio­na­dos que noso­tras, es her­moso ver como esta ale­gría se con­ta­gia a los demás, en lo par­ti­cu­lar no creo hacer nada extra­ordi­na­rio es sólo que res­pon­de­mos a un lla­mado, así como lo dice San Pablo.

Mayte

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