• 13 de septiembre de 2013
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¡Recibimos mucha más de lo que esperábamos!

Misa de envío con Monseñor Petrini-Fazenda do Natal.

por Romy, ex-adn en Italia, 2008-2009.

Luego de casi un año de preparación un grupo de 18 personas en compañía de hermana Myriam, nos enrumbamos a vivir las Jornadas Mundiales de la Juventud en Río de Janeiro, pero antes tuvimos una parada en Salvador de Bahía, el lugar que nos acogió fue la Fazenda do Natal de Puntos Corazón, aquí tuvimos la oportunidad de vivir un tiempo de preparación en compañía de otras personas que venían de los países de Italia, Argentina y El Salvador, y claro la comunidad de Brasil que vive ahí.

Los días en Salvador de Bahía nos introdujeron a la cultura brasilera con su gente, su alegría, su música, su comida, su baile, etc.; y conforme íbamos conociendo la ciudad y sus costumbres empezábamos a vivir la certeza de que lo que estábamos compartiendo era mucho más de lo esperábamos.

En la Fazenda do Natal nuestros días se organizaron entre salidas comunitarias (por países) para conocer la ciudad y momentos de vivir la vida de la Fazenda rezando, cocinando, haciendo el pan, limpiando, lavando ropa, jugando con los niños, etc., haciendo cosas sencillas de la vida cotidiana pero disfrutándolas al máximo. Así mismo se organizaron veladas por países en donde cada país expreso un poco de su historia, su baile, su música y su comida; nosotros como Perú mostramos la música criolla, el festejo, el huayno, el ají de gallina y el turrón.

Pero más allá de las cosas que pudimos hacer creo que el conocer a otras personas, de entrar en una amistad con ellos a través de los diferentes gestos que compartíamos nos dio la posibilidad de ver que lo que estábamos viviendo era Algo más grande!

Personalmente esto se evidenció cuando fuimos a la misa que la Diócesis preparó para todos los jóvenes peregrinos de Bahía, ver tantos jóvenes que junto con nosotros se preparaban para ir a Río, mostrando una alegría y acogiéndonos por el simple hecho de participar en la JMJ; en su homilía Monseñor Petrini (obispo de la Diosesis de Camaçarí) nos dijo: “no se cierren, ábranse, aprovechen todos los encuentros que puedan tener, sean testigos de la grandeza del encuentro con Cristo”, creo que estas palabras nos decían lo que ya empezábamos a vivir en la Fazenda y lo que nos esperaba al llegar a Río. De esta manera fue que la Fazenda nos acogió con una sensación de querer permanecer ahí más tiempo y agradecida infinitamente por haber estado ahí.

Luego nos enrumbamos a Río, después de un largo de viaje de 48 horas en bus junto a todos los jóvenes de la Diócesis de Bahía, estábamos en las JMJ, desde que llegamos se respiraba un ambiente de fiesta, miles de jóvenes de diferentes partes del mundo, por todos lados cantando, bailando, expresando su alegría y su fe de diferentes formas y uno no podía más que contagiarse de esta fiesta.

Las Jornadas Mundiales de la Juventud tuvieron 4 eventos centrales con el Papa Francisco: la acogida a los jóvenes, el vía crucis, la vigilia y la misa de envío. Paralelamente a estos eventos se realizan catequesis, conciertos, muestras culturales y una gran feria vocacional. En cada uno de estos momentos teníamos la posibilidad de encontrarnos con personas que así como yo queríamos ver al Papa y a pesar de la lluvia, el cansancio, el aburrimiento de esperar la comida o de ver que no podíamos acercarnos más, el simple hecho de estar ahí viviendo con otros hacia valer la espera, porque entendía que lo importante no era verlo, sino “estar ahí presente” escuchar lo que él me decía a mí y mirar todo lo que tenía a mi alrededor.

Los encuentros con el Papa se realizaron rescatando el fervor del pueblo brasilero lleno de cantos, bailes y alabanzas, algo diferente a como ha sido educada mi fe, sin embargo, conforme iba conociendo su cultura me daba cuenta que esta también es la forma en que Cristo llama a otros, no por ello habían 3 millones y medio de personas en la playa de Copacabana; en este sentido se hacían evidente dos cosas, la primera que el carisma es una forma para encontrar a Cristo y que Él está hecho para todos y la segunda que somos parte de Una Iglesia.

“Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos” este es el desafío que el Papa nos ha dejado, en su última Homilía nos decía: “qué bonito ha sido participar en la JMJ, vivir la fe junto a jóvenes venidos de los cuatro ángulos de la tierra, pero ahora tú debes ir a transmitir esta experiencia a los demás….¿qué nos dice hoy el Señor? Tres palabras: Vayan, sin miedo, para servir”.


Misa de inicio de las pre-jornadas en la Diocesis de Camaçari, Salvador de (...) Jóvenes de la Diocesis de Camaçari y Puntos Corazón rumbo a las JMJ Río (...) Banderas de los países presentes en la Fazenda do Natal. Fazenda do Natal Capilla do Menino Jesus, Fazenda do Natal. Fraternidad San Maximiliano Kolbe de El Salvador, Argentina, Brasil y (...) La Cruz caída de Salvador da Bahía confraternizando con los demás peregrinos camino a Río de Janeiro. El primer encuentro del Papa Francisco con los jóvenes en la Misa de (...) Encuentro con los demás peregrinos en las calles de Río de Janeiro. Lo más cerca al Papa Francisco. Misa de envío en la playa de Copacabana. El grupo de Perú en la misa de envío.
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