• 11 de febrero de 2011
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Testimonio de Aldo en Ecuador, Enero 2011

Aldo y Anais

10 años de Fundación del Punto Corazón de Guayaquil - Ecuador. Aldo nos comparte su experiencia:

Hace un tiempo, para ser más exactos el 13 de Noviembre (sí que hace tiempo no les escribo eehhh), bueno ese día el Punto Corazón cumplió 10 años de presencia aquí en Guayaquil – Ecuador y también fue la despedida de Berenice (quien partió de regreso a Francia luego de 14 meses de misión). Fue un momento muy especial, donde nuestros amigos se hicieron presentes de una forma tan tremenda que era evidente el amor, la gratuidad que la amistad con el Punto Corazón ha trascendido a través del tiempo y se fundamenta en Dios. Al verlos y sentir su presencia era como si todos los ex misioneros estuvieran presentes en ese momento. Para todo esto organizamos algunas actividades pero las más resaltantes fueron las siguientes:

Adoración al Santísimo con los Niños y con las señoras del barrio,

Noche de Adoración en el Punto Corazón

eso lo hicimos el 12 de Noviembre en la tarde, ambientamos el salón donde jugamos con los niños cada tarde para poder exponer ahí el Santísimo. Con los niños adoramos desde las 6 pm hasta las 7 pm, donde ellos participaron cantando y rezando, fue algo muy bello y lleno de Dios, asistieron como 14 niños, la mayoría de ellos vienen día a día a la casa a jugar. Luego estuvimos una hora junto con las señoras del barrio en la adoración, era muy gratificante poder compartir con pequeños y grandes el gran tesoro de nuestro Punto Corazón que es la presencia del Santísimo Sacramento, quien le da sentido a todo lo que hacemos y nos sostiene.

Procesión con antorchasdonde los niños participaron desde días anteriores confeccionando las antorchas cortándolas y pintándolas pues las hicimos de botellas plásticas de Gaseosas de 3 litros. El 13 de noviembre salimos a eso de las 5.30pm a las calles del barrio con nuestras antorchas, velas, guitarra y megáfono, hicimos todo un recorrido rezando el rosario y deteniéndonos en las casas de los amigos quienes habían arreglado un pequeño altar en sus puertas: Sra. Vicky, Don Rubén, Sra. Rosita, Sra. Cielo y Sra. Luisa, para luego de terminar la procesión llegar a la iglesia donde iba a realizarse la misa en Acción de Gracias por estos 10 Años, la que presidió el Obispo Auxiliar Mons. Iván. Fue muy chévere proclamar nuestra fe en las calles junto a nuestros amigos, escuchándose gritos como “¡Viva Cristo!!!” y “¡Viva María!!”. Y para la misa, habíamos preparado un coro con los niños quienes a viva voz cantaron cada canción y participaron de toda la misa, ese fue un gran regalo para todos nosotros.

Una pequeña fiestaque realizamos después de misa, recibimos a aproximadamente 70 personas, y el regalo más grande que nos dio Dios fue percibir que esta fiesta no era solo nuestra sino de la amistad, de la gratuidad, del amor, pues nuestros amigos se hicieron presentes con muchos detalles. Un amigo Carlos nos prestó su equipo de música con dos parlantes muy grandes y un amplificador, también trajo con él al grupo de Danzas Folclóricas del cual él participa, quienes realizaron 3 bailes fenomenales, muy parecidas al Huaylas.

Otros amigos Don José y el Padre Guido nos donaron todos los ingredientes para hacer la comida, el padre Numael – sacerdote Somasco – nos prestó las instalaciones de la escuelita que tiene en el barrio, los jóvenes del barrio nos ayudaron a decorar el patio y las señoras a cocinar la comida y preparar la torta,

Torta por los 10 años de fundación

otros amigos donaron su talento para amenizar la celebración y otros dieron sus testimonios acerca de lo que significaba la amistad con Puntos Corazón. Fue un momento como dije antes lleno de alegría, emotividad, amistad y compartir. Les doy gracias también a todos ustedes por sus oraciones, sin las cuales esto no se pudiera haber dado.

Ya para concluir quería compartirles acerca de lo que Dios me ha invitado: ha preguntarme cosas que antes no me preguntaba, a ver mi historia y profundizar en ella, a no tener miedo a tomar decisiones y es por esto que esta frase ha calado profundamente en mí, ojala la puedan saborear como hasta ahora lo estoy haciendo yo:

«La Paz del Señor consiste en el hecho de que toda seguridad es quitada... Quisiéramos poseer siempre una paz semejante a la del mundo, una paz que protege contra las agresiones, que nos permite descansar detrás de sus murallas. Pero la paz que da el Señor es contraria a esta paz del mundo: priva de toda seguridad. El Señor no vino para reducir a Dios a la medida humana, sino para dilatar al hombre a la medida de Dios»

(Adrienne Von Speyr)

Aldo


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