• 13 de noviembre de 2012
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Testimonio de Lesly en Argentina, Octubre 2012

Procesión por las calles del Punto Corazón

Desde Argentina, Lesly, pos­tu­lante de las Per­ma­nen­tes de Puntos Cora­zón, nos comparte su misión en el Punto Corazón Beato Carlos de Fou­cauld:

En mi carta ante­rior les con­taba que hici­mos un vía crucis por nues­tro barrio con las per­so­nas que no podían ir a las cele­bra­cio­nes en la parro­quia porque esta­ban mal o porque no fre­cuen­tan la parro­quia, pero que en este último tiempo, nos habían pedido de rezar por ellos. La idea era hacer que vivan tam­bién, este tiempo de reco­gi­miento en que recor­da­mos la muerte y pasión de nues­tro Señor. Así que sali­mos a la casa de nues­tros amigos con el cru­ci­fijo y una velita; en el camino se acopló a noso­tros Eze­quiel (un niño de 7 años, hijito de Johana nues­tra vecina), comen­za­mos el Vía Crucis en casa de: Elvi­rita, que des­pués de la par­tida de Alfonso, comenzó a tener más pro­ble­mas de salud, sobre todo empeoró su alzh­éi­mer, cuando lle­ga­mos a rezar ella nos habló llo­rando de Alfonso que lo extra­ñaba, la tra­ta­mos de ale­grar y reza­mos, al final hasta rezó inclu­sive una ora­ción que le enseñó su mamá; en el camino pen­sa­mos en Teresa (Mamá de Eze­quiel, un niño que fue al cam­pa­mento), ella y su esposo son sordo mudos y casi no sale, así que lle­ga­mos sólo a con­sul­tar y pre­paró todo con emo­ción, en nues­tras visi­tas nos comu­ni­ca­mos con gestos, mates y muchas son­ri­sas, aún cuando la hemos visto triste y no quiere hablar, sabe que esta­mos ahí; Car­men­cita de la tienda, la vimos fuera de su casa con el mismo carác­ter de siem­pre media eno­jada por la bulla y con sus dolo­res de para cami­nar, está en plenos trá­mi­tes para su carnet de dis­ca­pa­ci­dad, ella con mucha ale­gría nos dejó entrar a su casa a rezar, ella llama “Ma” a las chicas del Punto, María (mamá de los melli­zos Carlos y Jorge, el último fue al cam­pa­mento), ella se está sepa­rando de su esposo que bebe mucho y que ella no tolera más, unos días antes nos contó que fue su hija de 15 años, quien le pidió que se separe, desde ahí busca peque­ños tra­ba­jos para ayu­darse eco­nó­mi­ca­mente. Aquí nos envió Carmen porque dijo que últi­ma­mente en esa casa se pelea­ban mucho, cuando les pro­pu­si­mos rezar María acepto y llamó a todos para que vinie­ran a rezar, luego fuimos a casa de Cáce­res (Viudo de Raquel), ahora que no está su esposa, asumió bien fuerte su papel de papá con Luly que tiene 13 años, la cuida y está atento a sus cosas de chica, una vez que cru­zaba por ahí me llamó y me dijo que Luly no había ido a estu­diar porque estaba mal, que si podía pasar a verla, yo que estaba con una amiga que venía por pri­mera vez, entra­mos a verla y a con­ver­sar un poco, es ahí que me di cuenta de su preo­cu­pa­ción y dedi­ca­ción, hasta de no inva­dir su espa­cio, que estaba en la calle, hizo entrar a su sala, a todos sus amigos con los que estaba tomando, para que rezá­ra­mos con ellos tam­bién; luego pasa­mos por casa de Silvia y Cacho, ella nos había pedido de rezar por su hijo Maxi que se está metiendo mucho más en las drogas y ya no le quiere hacer caso, nos confió que ella sentía que se le iba de las manos y no sabía qué hacer. Luego a Casa de Sarita (mamá de un chico Jhony), cuando lle­ga­mos estaba eno­jada porque Jhony lle­gaba recién desde la noche ante­rior, estaba con la mano hin­chada por su pre­sión, ella sufre mucho por la acti­tud de su hijo con ella y sobre todo por sus pro­ble­mas de adic­ción, es lo que más le preo­cupa.

«Es nece­sa­rio Alguien del exte­rior que obre desde el inte­rior… un “acon­te­ci­miento- pre­sen­cia”, un “acon­te­ci­miento-per­sona”, un “acon­te­ci­miento-eter­ni­dad”... Dios escon­dido que surge en la noche de los hom­bres para con­du­cir­los hasta la aurora de la resu­rrec­ción. Un Dios que conoce a cada uno por su nombre, que toma cada una de sus heri­das, que carga en Él el peso de los sufri­mien­tos ínti­mos y los libera en su Pascua, en su sí total y defi­ni­tivo a Dios.» (P. Thie­rry)

Lesly

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