• 17 de marzo de 2012
es

Testimonio de María Victoria en Chile, Marzo 2012

Manon, Simón, Bruno, Alejandra, Miriam y M. Victoria

En febrero del 2012, María Victoria partió de misión al Punto Corazón de Valparaiso - Chile, ella nos comparte su experiencia:

Hace un mes que me encuen­tro en Chile, este es un tiempo lleno de gracia, de ben­di­ción, de adap­ta­ción, de apren­di­zaje y de encuen­tros que tocan mi vida.
A veces cuando hay un pasado que marca fron­tera, se puede tener muchas ideas de lo que son y de lo que somos, ideas que se trans­for­man en pen­sa­mien­tos, pen­sa­mien­tos que nos llevan a crear pre­jui­cios y esto a su vez nos limita con la rea­li­dad de la vida, limi­tes que a veces no nos dejan darnos cuen­tas, de que si bien es cierto todos somos dife­ren­tes, mismo si somos de igual país e incluso si somos de una misma fami­lia, tam­bién somos crea­dos por el mismo Dios a imagen y
seme­janza de Él para vivir en el amor.
Bueno, yo tenía una idea, una visión que me mos­traba la his­to­ria, las per­so­nas y hasta puedo decir que la tele­vi­sión, cosa que creaba un miedo en mi inte­rior de no saber con quien podría encon­trarme, algo que cam­bia­ría com­ple­ta­mente al llegar a Val­pa­raíso. Estoy sor­pren­dida y agra­de­cida con Dios de enviarme a este lugar, las per­so­nas me han abierto su casa y su cora­zón sola­mente sabiendo que soy una tía (misio­nera) nueva, pues no hay una dis­tin­ción de con­texto social, his­tó­rico, de credo, ni de raza; cosa que me hace abrirme a una mirada y a un pen­sa­miento
más pro­fundo.

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Casa del Punto Corazón en Valparaiso

Les cuento que en Chile hay dos casas Puntos Cora­zón, una que se encuen­tra en San­tiago (luego les doy deta­lles) y la otra en Val­pa­raíso lugar donde vivo.
La casa en Val­pa­raíso lleva por nombre a nues­tro santo pro­tec­tor “San Alberto Hur­tado”, él es un santo Chi­leno fun­da­dor del Hogar de Cristo que desde ya les invito a cono­cer su vida de entrega por el más pobre. Val­pa­raíso (Valpo) es una ciudad cons­ti­tuida por 45 cerros, del cual uno de ellos se llama Playa Ancha y esta a su vez se divide por sec­to­res y es en el sector de Por­ve­nir bajo donde está nues­tra pequeña casa, muy aco­ge­dora. Las calles en Valpo son de subida y de bajada, hay calles que son súper incli­na­das, que es nece­sa­rio tener buen físico para llegar al otro lado de la calle. Con una vista pri­vi­le­giada se tiene el mar que se encuen­tra al pie del cerro. Las casas alre­de­dor están todas cons­trui­das de madera, pin­ta­das de dife­ren­tes colo­res cáli­dos que hacen que el lugar sea muy alegre.

Ahora les cuento de la linda comu­ni­dad que me ha tocado vivir. La pri­mera semana que llegué a la casa éramos seis con Ale­jan­dra que es miem­bro per­ma­nente de Puntos Cora­zón, es argen­tina, fue una de las fun­da­do­ras de la casa ya hace 4 años. Recién se le dio una nueva misión de ir a vivir en Dakar-Sene­gal. Es súper sim­pá­tica y el poco tiempo que la conocí me ayudó pre­sen­tán­dome a todos los amigos que se podían.

Pues ahora que Ale­jan­dra partió somos cinco en la comu­ni­dad, a cada quien des­cri­biré por orden de edad. Comienzo por: Bruno, es Fran­cés y tiene 25 años, él es ahora el vela­dor de la casa (en cada casa hay un res­pon­sa­ble). Me es grato con­tar­les de este chico ya que el pró­ximo año él va entrar al semi­na­rio de Puntos Cora­zón, y por ello pido sus ora­cio­nes por este her­ma­nito que busca cum­plir la
volun­tad de Dios. Está Miriam, que es Polaca, tiene 24 años, habla bien el espa­ñol y es muy dulce. Ella estu­dió filo­lo­gía por el cual conoce bien 4 idio­mas.
Está Manon que tiene 20 años, es Fran­cesa, lleva un año y se queda hasta agosto, me impre­siona de ella ese arte que tiene para dibu­jar y pintar.
Y está el más pequeño de todos, Simón, que tiene 19 años, es fran­cés, tiene el com­pro­miso de que­darse por 21 meses, y lo que me sor­prende de él, es la madu­rez y entrega para los amigos del barrio. Esta es la comu­ni­dad en la que el Señor me ha puesto, cada quien con carác­ter dife­rente nos mues­tra una misma misión, un mismo camino en la cari­dad, la com­pa­sión y la con­so­la­ción.

Como les con­taba hay una casa Puntos Cora­zón en San­tiago, que lleva por nombre “San Juan María Vian­ney” es una casa donde viven semi­na­ris­tas, diá­cono y sacer­do­tes de la obra. Con ellos hemos com­par­tido un fin de semana de inte­gra­ción muy agra­da­ble. Hubo momen­tos espe­cia­les como subir una pequeña mon­taña, unos mas rápi­dos que otros con un clima que no nos favo­re­cía
pero feliz de cami­nar hacia un lugar donde poder comer y así recu­pe­rar fuer­zas para seguir el reco­rrido. Otro momento espe­cial se ha dado debido a que Padre Thie­rry (el fun­da­dor de Puntos Cora­zón) nos ha pro­puesto cono­cer la vida de Juan Pablo II y por ello vimos videos de sus visi­tas en Chile, lo cual he podido des­cu­brir a un hombre lleno de Fe, de una con­vic­ción increí­ble, la fuerza y el énfa­sis en sus pala­bras me deja­ban asom­brada, esa entrega a todos hace un ejem­plo para mí.

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Con la Comunidad de Santiago de Chile

Cada día que pasa es dis­tinto, siem­pre hay algo nuevo que apren­der, a veces el día se hace muy can­sado pero lleno de ale­gría de haber com­par­tido muchí­simo.
Desde ya están en mis ora­cio­nes y me confió tam­bién a las suyas, les confió oren por la comu­ni­dad que me acoge, por los amigos del barrio en espe­cial los que sufren a causa de la sole­dad, droga y el alcohol.
Le doy las gra­cias por todo y que Dios y María los pro­te­jan en su cami­nar. ¡Ben­di­cio­nes!

M. Victoria

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