• 20 de agosto de 2012
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Testimonio de Mayte en Filipinas, Agosto 2012

Mayte en Filipinas

Hace dos meses que Mayte partió de misión al Punto Corazón Santa Clara en Filipinas, ella nos comparte su experiencia:

Ya son dos meses desde que llegué a Las Filipinas y al fin sé donde está ubicada mi casa, bueno Filipinas tiene muchas islas una de ellas es Luzón en la que se encuentra ubicada Manila (capital de Filipinas) nuestra casa está al noroeste en Navotas.

La vida diaria de nuestra casa es simple pero algo ocupada. Empezamos nuestro día reunidos en nuestra pequeña capilla para la oración de la mañana, al día salimos dos veces de apostolado, en la mañana y en la tarde, siempre vamos de a dos, al finalizar el apostolado en la tarde nos reencontramos en la misa para luego en nuestra casa hacer la oración de la tarde, ya como a las 10 de la noche tenemos nuestra oración final antes de irnos a descansar; una actividad importante para nuestra misión es la oración personal así que cada día nos tomamos una hora para ello.

En estos dos meses he aprendido algunas frases en tagalog y ya entiendo un poquito pero sé que tengo que aprender más ya que nuestros amigos desean contarnos sus historias, sus necesidades, ellos comprenden que no sabemos su

idioma y tratan de ayudarnos, eso lo entendí muy bien cuando Elizabeth -una niña de Market three- vino a la misa con una carita muy triste y llorosa, traté de preguntarle que le pasaba y aunque ella habla un poco de inglés me respondió en tagalog, yo no supe que decir así que lo único que hice fue darle un abrazo, luego pedí ayuda a los demás misioneros para saber qué era lo que sucedía y me enteré que su padre estaba enfermo; por eso ella vino a rezar a la misa, no sé cómo explicarlo pero me tocó mucho verla con tanta devoción.

Recientemente una muy buena amiga de la casa falleció, ella estaba muy enferma. Pensé que se pondría bien ya que justo había terminado el tratamiento, recuerdo que Denny (misionero de Puntos Corazón) iba todos los días a su casa para aplicarle la inyección, además de sufrir de TBC, estaba enferma del corazón, a inicios del mes incluso estuvimos en su casa para su cumpleaños y recientemente había llegado su esposo ya que trabaja fuera del país.

Muy queridos todos me despido por ahora, pero les pido que recen mucho por nuestros amigos ya que estos son meses muy difíciles con los tifones y las constantes lluvias, así mismo no me olvido de ustedes ya que todos los días los tengo presente en mis oraciones.

¡Muchas bendiciones de Dios nuestro Señor!

Mayte

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