• 14 de marzo de 2013
es

Un mensaje de esperanza, un mensaje de amor.

Hna Eleonor y Mercedes de visita a los amigos del barrio.

por Mercedes, en Cuba.

Igna­cio, un hombre de 72 años, alto, de cabe­llos blan­cos, de her­mo­sos ojos claros y una bella son­risa, murió de una cirro­sis Hepá­tica.

Dios me per­mi­tió cono­cerlo dos sema­nas antes de que él sea tras­la­dado a Santa Clara, una pro­vin­cia a 3 horas de la Habana. Igna­cio estuvo viviendo a unas cua­dras de nues­tra casa con su hija Yaritza, una mujer de 45 años que vive con un gran resen­ti­miento hacia su padre, que la aban­donó de pequeña.

Yaritza, con el cora­zón endu­re­cido, dejó a su padre a su suerte, sin cui­da­dos, sin aten­cio­nes. La sole­dad y la falta de amor fueron rápi­da­mente con­su­miendo al Sr. Igna­cio en su enfer­me­dad.

Cuando lo cono­ci­mos recuerdo muy bien su rostro, su son­risa, sus heri­das en todo el cuerpo y sus pala­bras, frases muy des­ga­rra­do­ras de dese­s­pe­ranza pidiendo no sufrir más y morir. Desde ese día, visi­tá­ba­mos a Igna­cio día y noche lle­ván­dole el desa­yuno y la merienda.
Él se sen­taba con noso­tras a comer, luego se echaba en su cama y hablá­ba­mos un poquito, y ter­mi­ná­ba­mos siem­pre rezando por su alma.

Fue así que en dos sema­nas llegué a que­rerlo tanto, cada día rezaba para él ofre­ciendo a Dios por su vida y no fal­tá­ba­mos ningún día para verlo y decirle sobre el amor y la bondad de nues­tro Padre del cielo para con él.

Igna­cio me dejó un men­saje, el me pidió seguir dando este men­saje de espe­ranza del amor del Padre del Cielo a otros que sufren. Y pensé, cuán­tos de nues­tros amigos llevan su cruz com­ple­ta­mente solos, sin sus amigos, sin Dios.

Igna­cio nos con­firma nues­tra misión que­ri­dos amigos, la misión de un ver­da­dero hijo (Noso­tros) que hace todo lo que ve de su Padre del cielo (Amar), un Padre que nos escu­cha, que nos ama y nos enseña.

Mercedes

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