• 8 de enero de 2014
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¡Un nuevo Punto Corazón... en Atenas, Grecia!

María Pía, María, Ludivina, Irina y Vicentiu - la primera comunidad - junto a P. Gonzague - Noviembre 2013.

Des­­pués de la crisis de 2008, Grecia está bajo la mira de los medios; varios artí­cu­­los fueron publi­­ca­­dos sobre la deuda del país y los pro­­ble­­mas socia­­les que ésta genera -espe­­cia­l­­mente el alto índice de dese­­m­­pleo (28%). Esta situa­­ción dolo­­rosa nos ha con­­du­­cido a con­­si­­de­­rar una fun­­da­­ción en ese país. Es así que los pri­­me­­ros volu­n­­ta­­rios: tres fra­n­­ce­­sas Maria Pia, Maria y Ludi­­vina y dos ruma­­nos, Irina y Vin­­ce­n­­tiu aco­m­­pa­­ña­­dos por un sace­r­­dote fra­n­­cés se ins­­ta­­la­­ron el 6 de novie­m­­bre en Atenas.

El Punto Cora­­zón San Juan de Patmos está situado a unos 30 minu­­tos a pie al norte del centro de la ciudad. En ese barrio hay grie­­gos, pero tam­­bién nume­­ro­­sos inmi­­gra­n­­tes, sobre­­todo del Congo y Nige­­ria, que viven en una situa­­ción pre­­ca­­ria. Las fami­­lias grie­­gas aunque dis­­cre­­tas se quejan de la crisis y de la falta de tra­­bajo y los impue­s­­tos que el gobierno debió impla­n­­tar para palear el défi­­cit. La clase media es la que sufre más de la crisis.
Allí los misio­­ne­­ros visi­­tan un centro para peso­­nas con dis­­ca­­pa­­ci­­dad, un centro de aco­­gida para niños y ado­­le­s­­ce­n­­tes refu­­gia­­dos de Siria y Afga­­ni­s­­tán, un centro de aco­­gida para muje­­res con sus niños y un asilo de ancia­­nos.

Deje­­mos la pala­­bra a Maria Pia: «“To spiti tis kar­­­dias inai stis Ellada!”. Para aque­­llos que no hablan toda­­vía griego esta es la tra­­du­c­­ción: ¡Pu­n­­tos Cora­­zón está en Grecia, Ale­­luya! Desde hoy por la mañana la comu­­ni­­dad está com­­pleta: somos tres fra­n­­ce­­sas, un rumano y una rumana junto a P. Gon­­za­­gue que pre­­paró nue­s­­tra lle­­gada. Debe­­ría agre­­gar una per­­sona más... el padre Aleko, padre griego de nue­s­­tra parro­­quia, que en estos días de fun­­da­­ción pasa la mayor parte de su tiempo en el Punto Cora­­zón. Con su gorra en la cabeza y sus manos en el yeso o la pin­­tura se apa­­siona por la res­­tau­­ra­­ción de nue­s­­tra casa. Sí, lo adi­­vi­­na­­ron... ¡nos ha dado una cálida aco­­gida!

¡La Pro­­vi­­de­n­­cia nos pre­­cede y aco­m­­paña! Con­­ta­­mos con sus ora­­cio­­nes para que poda­­mos estar a la escu­­cha del Espí­­ritu Santo y para que la volu­n­­tad del Señor se haga en nue­s­­tro barrio.»


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