Después de la visita de Mauricio [1], hemos decidido comenzar las Escuelas de Comunidad con algunas señoras del barrio. Este deseo nació de la amistad con estas mujeres que nos conocen desde hace tiempo. Quisimos compartir algo «más» con ellas y darles un espacio y un tiempo privilegiado, donde entre todos podamos crecer y descubrir cómo actúa Dios hoy en nuestras vidas.
Como era la primera vez, Aurelia preparó unas bonitas invitaciones y el texto elegido fue el «himno a la caridad» (1 Cor 13). Llegó el momento y una tras otra fueron llegando. Y para nuestro asombro, todas participaron con mucho entusiasmo. Y todas, cada una a su manera, expresaban que este momento era algo que necesitaban y esperaban, que es la respuesta a la sed que habitaba en sus corazones. Así que estamos muy contentos de continuar el mes próximo, comenzando a leer y entre todas descubrir a través de la encíclica de Benedicto XVI, Dios es Amor, la simple y maravillosa presencia de Dios en nuestro barrio, en nuestras vidas.
